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Volumen 14, Nº1 (2018)

#ChauTabú: Expandiendo el acceso a la educación sobre Salud Sexual y Reproductiva y sus derechos

herbstAUTORES: 
Natalia Herbst 1
Asesor Senior de Jefatura de Gabinete en Subsecretaría de Juventud en Ministerio de Desarrollo Social de la Nacion. IDS
Institute of Development Studies, Universidad de Sussex, RU
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Palabras claves

salud sexual y reproductiva, educación, Argentina, tecnología digital, sexualidad, diversidad sexual.

1. Introducción

El objetivo del presente artículo es repasar el diseño e implementación de la plataforma online #ChauTabú por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (Argentina) considerando los aspectos priorizados para el desarrollo de contenido sobre educación sobre Salud Sexual y Reproductiva y sus derechos. Con el fin de abordar las consideraciones sobre diseño e implementación, el artículo reflexiona sobre las distintas etapas y fundamentos detrás de la creación de la plataforma. Para esto, serán considerados los desafíos surgidos durante la implementación, relacionados a las limitaciones inherentes a las plataformas digitales para educación en SSRyD, así como la resistencia de la iglesia Católica y grupos religiosos de la sociedad civil y los modos en que éstas fueron sorteadas. El artículo discute cómo algunas de las características principales del sitio – como su enfoque basado en derechos y una concepción fluida de la sexualidad- fueron posibles dadas las particularidades del contexto sociocultural y legal argentinos, y su relevancia para a otros contextos. Si bien el caso es particular a la ciudad capital de Argentina, el hecho de que haya sido concebido como un proyecto con potencial de expansión a nivel nacional significa que las lecciones que se desprenden del mismo pueden ser de relevancia para otros países. Se considerarán particularmente las similitudes religiosas con México y el rol de la iglesia Católica y asociaciones religiosas cristianas como “guardianes” o “gatekeepers” de la educación sobre SSRyD.

En la Ciudad de Buenos Aires, existe una alta penetración de Internet, con por lo menos 89% de la población mayor a diez años contando con acceso online en sus hogares en 2011 (INDEC 2012, 35). Dicho acceso estaría en parte influenciado por un programa de distribución de computadoras portátiles a niños en edad escolar desarrollado por el gobierno nacional desde 2010, a la par de un aumento a nivel nacional del uso de smartphones durante el mismo periodo (La Nación 2015). En lo que respecta al uso de Internet en relación a temáticas sexuales, el Observatorio de Internet en Argentina establece que las búsquedas online de pornografía han aumentado 45% en los últimos dos años, y que tanto mujeres (77%) como hombres (94%) jóvenes de entre 18 y 25 años la consumen ampliamente (Rosemblat 2016). Esto significa que la pornografía es una fuente de información importante sobre sexualidad en un contexto que es mayoritariamente conservador en función de la influencia de la iglesia Católica Romana. En este escenario contradictorio, la proliferación de la pornografía coexiste con la censura de imágenes de pezones –femeninos-, lo que ha llevado a activistas en búsqueda de crear concientización sobre autoexámenes mamarios a usar cuerpos masculinos en videos de YouTube para evitar y criticar la censura simultáneamente (MACMA 2016). En función del alto nivel de acceso a Internet y sus diversos usos relacionados al sexo y la sexualidad, se propuso el desarrollo de una plataforma digital por parte del Estado que proporcione a jóvenes información certificada a través de un canal abierto, como una forma de hacer frente tanto a la abundancia de fuentes de información imprecisas sobre SSR disponibles online, como a los persistentes desafíos en la implementación de la educación sexual integral en las escuelas.

2. Contexto

El aprendizaje sobre SSRyD ‘comienza temprano en la vida de los jóvenes, y, si es llevado a cabo correctamente tiene el potencial de influenciar a los jóvenes hacia una salud sexual y reproductiva positiva durante toda sus vidas’ (Levine 2011, 19). La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de 1994 han atribuido importancia a un desarrollo sexual saludable para la salud mental y el bienestar físico (Shtarkshall, Santelli, and Hirsch 2007). Las principales innovaciones de #ChauTabú son su naturaleza digital y su tratamiento del sexo y la sexualidad a través de un enfoque no heteronormativo y basado en derechos.

Massey (1993) considera que los “espacios” o “lugares” tienen una especificidad particular que se forma a partir de una constelación de relaciones, por lo que propone que los “lugares”:

Pueden ser imaginados como momentos articulados en redes de relaciones sociales y entendimiento. Esto, permite una concepción del lugar que es extrovertida, que integra de un modo positivo lo global y lo local… existen relaciones reales con contenido económico, político, cultural real entre cualquier lugar local y el mundo en su amplitud en el que está localizado (Massey 1993, 66).

Su “significado progresivo del lugar” fue concebido para evitar visiones estáticas y expandir lo local a lo global. Dicha concepción es relevante a la expansión de la educación sobre SSRyD a través de comunidades digitales como espacios educativos. La idea de un “lugar” digital respeta la conceptualización de Massey (1993) sobre espacios dinámicos sostenidos a través de interacciones sociales, que en la actualidad se vuelven en parte digitales y potencialmente anónimos. Hemingway (2008) ha construido sobre esta idea, sugiriendo que las plataformas digitales crean oportunidades para “espacios” reconceptualizados de educación en SSRyD con la capacidad de desconcertar o desplazar de terrenos familiares.

Distintos estudios han identificado múltiples ventajas que las intervenciones tecnológicas –incluyendo las plataformas online- pueden ofrecer. Estas incluyen: su bajo costo; el potencial de acceso a poblaciones remotas; mayor flexibilidad para la programación, personalización y adaptación del contenido (en comparación con soportes alternativos como material impreso); el valor universal de la información ofrecida; la capacidad de ofrecer información estandarizada; interactividad; privacidad y autonomía, que permiten un aprendizaje auto dirigido; y portabilidad (Edouard and Edouard 2012; Levine 2011; Guse et al. 2012). Estas características son particularmente relevantes en relación a la educación sobre SSRyD digital para jóvenes.

Berglas, Constantine y Ozer proponen que un enfoque basado en derechos para educación sexual y reproductiva juvenil puede ser definido como:

La intersección de cuatro elementos: un principio subyacente de que los jóvenes tienen derechos sexuales; la expansión de los objetivos programáticos más allá de la reducción de embarazos no deseados y las ETS (enfermedades de transmisión sexual); la ampliación del contenido curricular incluyendo temas como normas de género, orientación sexual, expresión sexual y placer, violencia y derechos individuales y responsabilidades en las relaciones; y una estrategia pedagógica participativa que involucre a la juventud en el pensamiento crítico sobre su sexualidad y sus decisiones sexuales (Berglas, Constantine, and Ozer 2014, 63).

Una educación sexual para jóvenes basada en este enfoque propone un desafío a las dinámicas sociales y culturales convencionales sobre sexualidad a través de la provisión de información precisa en espacios participativos centrados en la juventud. Los espacios digitales representan un recurso especialmente atractivo para esto dadas su anonimidad y privacidad.

Es bien sabido que los jóvenes buscan privacidad en relación a sus cuerpos y sus relaciones. Sin embargo, no deberían ser responsables independientemente de aprender sobre SSRyD. Como Shtarkshall et. al. (2007) señalan, los padres tienen un rol en la “socialización sexual” de los jóvenes, impartiendo valores sociales, culturales y religiosos sobre las relaciones íntimas y sexuales; y los profesionales en educación para la salud deben proveer “educación sexual” incluyendo información sobre sexualidad y habilidades sociales relacionadas. Más allá de – o quizás por- estos diversos roles en relación a la educación sexual de los jóvenes, la temática es recurrentemente conflictiva. Esto incluye discrepancias sobre: el rol del gobierno en la vida familiar y la educación sexual; el control de los padres sobre la educación sexual; los valores centrales a ser incluidos en la educación sexual -como igualdad de género y responsabilidad individual-; y qué constituye un comportamiento sexual adolescente apropiado (Shtarkshall, Santelli, and Hirsch 2007).

Si bien en Argentina la Ley Integral de Educación Sexual de 2006 es progresista, su implementación es incompleta en función de los debates en torno a la misma: mientras que sus partidarios consideran que ofrecer salud sexual desde la educación primaria permite a los jóvenes reflexionar sobre su sexualidad para tomar decisiones informadas, sus detractores sostienen que incita a la promiscuidad. Las expectativas sociales y culturales sobre normas respecto del sexo, la sexualidad y normas de género son absorbidas durante la infancia y adolescencia (Berglas, Constantine, and Ozer 2014). En este proceso ciertos temas suelen ser excluidos de la discusión generando tabúes. Argentina ha estado a la vanguardia sobre derechos sexuales en América Latina siendo el primer país en legalizar el casamiento igualitario en 2010 y aprobando la ley de identidad de género más progresista de la región en 2012. Como en muchos otros países de la región, la prostitución en si misma (intercambio de sexo por dinero) es legal, mientras que la prostitución organizada no lo es. Sin embargo muchos tabúes persisten alrededor de la sexualidad.

Lo temas tabú en Argentina incluyen el aborto, sexualidad y embarazos adolescente, anticoncepción y la educación sexual comprehensiva de la diversidad sexual. La provisión de información integral en estos temas es fundamental dado que constituye el derecho humano de los jóvenes a un desarrollo saludable establecido por la ley nacional. Un estudio reciente sobre prácticas sexuales entre los jóvenes estableció que en Argentina 44% de los mismos tienen su primera relación sexual antes de los 16 años. En suma, reveló que 34% no usa ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual, más del 50% de los jóvenes no sabe usar preservativos correctamente y el uso de los mismos ha bajado 10% desde 2005 (Kornblit and Sustas 2015, 9–15). Entonces, si bien legalmente muchos métodos anticonceptivos –como preservativos y pastillas anticonceptivas- deberían estar disponibles gratuitamente, muchos jóvenes parecerían no tener el conocimiento para usarlos apropiadamente.

La educación sexual convencional en Argentina es muy variable, tendiendo a estar focalizada en contenido biomédico y reproductivo, pasando por alto temas como la diversidad sexual, el placer, desigualdades de género y el consentimiento (Kornblit, Sustas, and Adaszko 2013). Dado que el sistema educativo es descentralizado, más allá del contenido y los materiales proporcionados por el gobierno nacional, el Ministerio de Educación de cada provincia cuenta con la discreción de ajustar su currícula. En consecuencia, cuan progresista o conservadora sea la educación sexual proporcionada dependerá de la postura de cada gobierno provincial. Líderes de opinión del país en el tema sostienen que, si bien la Ley de Salud Sexual de 2006 es integral y progresiva, la misma no está siendo aplicada, y que los problemas respecto de la calidad de la información proporcionada a los jóvenes son persistentes (Dillon 2013). Más allá de las variaciones entre provincias, el Ministerio de Educación nacional ha considerado que la educación en SSRyD en las escuelas argentinas continúa registrando dificultades y resistencia de los docentes y directores respecto a la enseñanza de contenido relacionado a la diversidad sexual y de género, visiones críticas sobre la desigualdad de género, y una falta de preocupación sobre la violencia de género (Ministerio de Educación 2015).

Sawade (2014) y Allan et. al. (2008) sostienen que es vital discutir tabúes, más allá de las controversias, ya que su negligencia limita la habilidad de los jóvenes de conocer y reclamar sus derechos en relación a su sexualidad y reproducción. Si bien ciertos temas sobre sexualidad continúan siendo tabúes, el acceso de la juventud a internet -y a partir de eso a diversos formatos de información sobre SSRyD- provee nuevos espacios para abordar la temática.

3. Metodología

El presente artículo está basado en la experiencia en el desarrollo e implementación de una plataforma sobre educación sobre SSRyD a nivel sub-nacional, y posteriores reflexiones sobre dicho proceso. Se ha realizado una revisión de la literatura con el fin de contextualizar cómo la puesta en práctica de #ChauTabú se relaciona con los temas discutidos en la misma, particularmente a la idea de espacios educativos, y los potenciales y limitaciones de la educación digital sobre SSRyD.

4. Limitaciones

No se han generado nuevos datos para el presente artículo. El mismo está basado en la experiencia profesional, y datos cuantitativos limitados proporcionados por los profesionales a cargo del proyecto. El artículo se limita a discutir las etapas de diseño e implementación del proyecto.

El uso de los datos proporcionados permite un “pantallazo” sobre el tráfico del sitio. Sin embargo, si bien los recursos online crean múltiples oportunidades para abordar a la juventud, las limitaciones de estas plataformas deben ser problematizados y contextualizados (Guse et al. 2012). Berglas et. al. (2014) señalan que, por ejemplo, las plataformas digitales reducen las oportunidades de reflexión y pensamiento crítico de los jóvenes, afectando su habilidad para pensar estratégicamente y encontrar soluciones frente a problemáticas de SSRyD. Esto sugiere que las plataformas digitales deben ser ofrecidas en conjunto con otras formas de apoyo y servicios con el fin de provocar cambios de comportamiento. Este estudio no constituye una evaluación del impacto de #ChauTabú en cambios de comportamiento.

5. Descripción del proyecto

#ChauTabú es una plataforma de SSRyD online lanzada en 2013 por la Dirección General de Juventud, dependiente de la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires 2. Si bien el proyecto surgió a partir del reconocimiento de la necesidad de educación en SSRyD, durante la producción del contenido del sitio se aprovechó la oportunidad para ir más allá de la educación en Salud Sexual y Reproductiva “clásica”. #ChauTabú abordó tabúes y buscó incluir un enfoque basado en derechos y no heternormativo. Esto guió la decisión de crear #ChauTabú como una marca paraguas bajo la cual comunicarse con la juventud sobre distintas temáticas relacionadas a la salud y el bienestar en el futuro. Un año después de su lanzamiento, #ChauTabú fue expandido para incluir información sobre adicciones y abuso de sustancias en un sub-sitio independiente bajo el dominio principal.

El sitio fue desarrollado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reconociendo la imperante necesidad de ofrecer información rigurosa sobre SSRyD a los jóvenes. En suma al estado de implementación de la Ley Nacional de Salud Sexual Integral detallado anteriormente, y en función del sistema descentralizado de educación, en el sistema educativo de la Ciudad de Buenos Aires en particular los docentes se encuentran sujetos a un sistema de capacitación por puntos que incluye capacitaciones obligatorias y electivas. En el mismo, la capacitación en educación sexual electiva se encuentra dentro del grupo que otorga la menor cantidad de puntos posibles. Esto significa que docentes bajo un exceso de trabajado y sub compensados salarialmente tienen bajos incentivos para estar capacitados apropiadamente para cumplir con la ley de 2006 3. En suma, estudios han demostrado que confrontados con un problema relacionado a su sexualidad, solo el 7% de los jóvenes recurriría a un docente (Kornblit and Sustas 2015, 20).

En este contexto, #ChauTabú fue propuesto como una respuesta intermedia y con una capacidad de implementación rápida, dada la complejidad y extensión temporal necesarias para ofrecer educación comprehensiva en la temática en las escuelas (incluyendo: actualización de la capacitación de los docentes, aprobación pedagógica, establecimiento de la obligatoriedad de la capacitación docente en salud sexual, capacitación de los docentes, monitoreo de la implementación). Tal proyecto de largo plazo requería al mismo tiempo extensiva coordinación entre ministerios, e iniciativa del Ministerio de Educación. En función de dichas circunstancias, desde la Vicejefatura de Gobierno se propuso una alternativa online para llegar a los jóvenes mientras las políticas formales de educación para espacios tradicionales eran discutidas, negociadas, diseñadas e implementadas.

El objetivo de #ChauTabú es ser una herramienta de educación sexual, que discute tabúes, y provee información no solo sobre sexo y sexualidad, sino también sobre los derechos de los jóvenes con el fin de desafiar relaciones de poder y otorgarles agencia para determinar sus necesidades. Por lo tanto, el foco del sitio nunca es “qué no hacer”, si no “como disfrutar de un modo seguro lo que estás haciendo o querés hacer”.

El desarrollo de #ChauTabú se basa en la idea de que hacen falta diversos “espacios” para la provisión de información sobre SSRyD, dado que estos permiten a los usuarios interactuar y expresarse con distintos niveles de libertad. Si bien la escuela y la familia continúan siendo espacios relevantes para la educación sobre SSRyD, éstos también se encuentran limitados por normas socioculturales que definen expectativas para los jóvenes (Guilamo-Ramos et al. 2015; Wilson and Koo 2010). Complementariamente, en la creación de #ChauTabú se adoptó una concepción de “espacios progresivos” (Hemingway 2008; Massey 1993) en los cuales se discuten tabúes y se desafían las normas sociales, creando un espacio online seguro y discreto. El mismo provee información al mismo tiempo que funciona como un canal de comunicación entre el gobierno y la juventud. De este modo, se propuso una espacio alternativo y no exclusivo, con un enfoque basado en derechos sobre Salud Sexual y Reproductiva que pueda proveer mayor privacidad a los usuarios que los espacios “tradicionales” como la familia o instituciones públicas educativas y de salud donde la (in)aceptabilidad de discusión de ciertos temas puede prevenir que los adolescentes pregunten o accedan a información sobre temas relevantes a sus experiencias o intereses (Wilson and Koo 2010; Sawade 2014; Allan et al. 2008). La privacidad y anonimato que brindan las plataformas digitales se vuelven relevantes para promover discusiones sobre temas que desafían normas sociales o religiosas, abriendo espacios para derribar mitos e incertidumbres sobre SSRyD.

Las secciones de #ChauTabú incluyen:

  • Información sobre sexo y salud: sección de preguntas y respuestas dividida en las siguientes áreas temáticas: el cuerpo y los órganos sexuales; VIH/SIDA e infecciones de transmisión sexual; sexualidad, género y diversidad sexual; vacunación; embarazo y anticoncepción; derechos sexuales y reproductivos.
  • Mapa interactivo: provee la localización de servicios públicos disponibles incluyendo servicios de adolescencia, centros de realización de test de VIH/SIDA y puntos de entrega de métodos anticonceptivos y ámbitos de consulta con profesionales de salud.
  • “A mí me pasó”: historias anónimas en primera persona sobre experiencias de jóvenes que experimentaron diversas situaciones relacionadas a la SSRyD.
  • Métodos Anticonceptivos: sección interactiva en la cual el usuario puede generar una tabla comparativa de métodos anticonceptivos eligiendo tres opciones a partir de una lista de más de veinte métodos. La tabla brinda información para cada método incluyendo tipo de anticonceptivo, descripción, eficacia, capacidad para prevenir ITS, ventajas, desventajas, disponibilidad. El usuario tiene la posibilidad de cambiar su selección y obtener una nueva tabla comparativa tantas veces como lo desee.
  • Test: verdadero o falso interactivo, en el cual el usuario debe responder una afirmación. Independientemente de la respuesta se proporciona más información sobre el tema luego de ingresar la respuesta.
  • Consultorio online: un sistema de uso anónimo a través del cual los usuarios pueden realizar consultas sobre inquietudes que no estén cubiertas por el material disponible en la página. Las mismas son respondidas dentro de las 72 horas por un equipo de profesionales en salud.

6. Hallazgos

6.1. Uso del sitio y desarrollo

Durante su primer año el sitio recibió 250.000 visitas. Los usuarios reportaron ser mujeres en un 46% y hombres en un 54%, y el consultorio online recibió más de 3.000 consultas. Sin embargo, la distribución de los usuarios del consultorio reportó mayor disparidad con 71% mujeres y 29% de hombres realizando consultas a través de este canal. Siete por ciento de los usuarios del consultorio online tenían menos de 15 años, 52% entre 15-19 años, 27% entre 20-24, 7% entre 25-29 y 7% reportó tener más de 30 años de edad. La mayoría de las consultas se referían a métodos anticonceptivos (28%), sexualidad (17%), embarazo (12%) e ITS (11%). El contenido central no aborda temas como fetiches o sadomasoquismo en la actualidad y no existe información disponible sobre si el consultorio online recibió consultas sobre estos temas, y si lo hizo, con qué frecuencia. El sitio sí provee en su sección de preguntas y respuestas información que normaliza el consumo de pornografía, pero que resalta que nadie debería coercionar o ser coercionado a consumirla.

Un hallazgo interesante es que en la actualidad el sitio recibe visitas desde fuera de la Argentina. Si bien los usuarios nacionales constituyen el 82% del tráfico del sitio, le siguen los usuarios mexicanos con el 2.5%, seguidos por un 1.88% de estadounidenses y 1.63% de españoles. Dado el sesgo geográfico de los parámetros usado por los buscadores online en su provisión de resultados, esto puede apuntar a un espacio vacante en México respecto a la provisión online local de información confiable sobre SSRyD.

6.2. Consideraciones de diseño

El propósito del proyecto es proporcionar información médicamente precisa sobre SSRyD. Con este objetivo, el equipo priorizó hacer dicha información inclusiva y amigable para su objetivo poblacional, los jóvenes de 15 a 29 años. Con esto en mente se definió un estilo de comunicación gráfica y escrita con el doble objetivo de crear una identidad visual para el proyecto que los usuarios pudieran identificar fácilmente, y de facilitar la diseminación de información relacionada a la salud. Se designó un equipo especializado en comunicación de salud pública, encomendado a priorizar el uso de lenguaje amigable para los jóvenes en la adaptación de la información proporcionada por el Ministerio de Salud como base para el contenido. El lenguaje de #ChauTabú se caracteriza por ser riguroso e informativo en términos biomédicos a través del uso de lenguaje cotidiano, incluyendo modismos utilizados por los jóvenes a la hora de hablar con sus pares. A lo largo del sitio se evita el uso de jerga científica.

Se comisionó un juego de ilustraciones para desarrollar una interfaz amigable. Las mismas tienen el objetivo de ser atractivas para los jóvenes, y ofrecer una identidad que estos puedan identificar en distintos materiales. Esto permitió a #ChauTabú contar con un repositorio de imágenes para usar en sus diversas comunicaciones y representar a la sociedad como diversa y no homogénea. Las imágenes se realizaron utilizando una paleta de colores brillante, con colores no convencionales para representar características como cabello y ojos. Las mismas incluyen personas realizando actividades diarias (desde bailar hasta besarse). Éstas son también inclusivas de parejas LGBTQ y reflejan distintos estilos estéticos adoptados por los jóvenes en Buenos Aires. La idea detrás de estas imágenes es capturar la diversidad de la ciudad, haciendo que los usuarios se sientan representados mientras navegan el sitio. El sitio utilizó también animaciones para crear contenido audiovisual siguiendo los mismos principios de lenguaje amigable para el usuario y representaciones visuales inclusivas. Estas incluyen explicaciones sobre cómo usar preservativos, transmisión y prevención de VIH/SIDA, y pubertad y cambios físicos durante la adolescencia entre otros.

#ChauTabú es una experiencia innovadora en Argentina por ser una plataforma estatal sobre SSRyD que adoptó un enfoque basado en derechos y no heteronormativo dirigido a la juventud. El objetivo del material escrito y gráfico es adoptar una perspectiva inclusiva sobre el sexo y la reproducción, que considera la sexualidad y el género como un espectro. La información proporcionada es relevante para la SSRyD de parejas LGBTQ, y se provee información relevante para jóvenes trans en la sección de preguntas y respuestas como: ¿Es malo sentir que mi sexo biológico no corresponde con mi identidad de género?, ¿Es peligroso para la salud de las personas trans un tratamiento de sustitución hormonal?, Si soy una persona trans y quiero empezar un tratamiento de sustitución hormonal ¿qué debo hacer? El sitio también provee información sobre el significado de diversos conceptos como la diferencia entre trans, transgénero, travesti, transexual e intersexo; sexualidad, sexo y género; identidad de género e identidad sexual; y orientación sexual entre otros. Este contenido fue legitimado a partir de la revisión y aprobación del mismo por parte de organizaciones LGBTQ nacionales.

El sitio no se limita a la Salud Sexual y Reproductiva, sino que enfatiza la información acerca de los derechos de los jóvenes. Uno de los focos centrales a lo largo de #ChauTabú son los derechos de los jóvenes respecto del acceso a servicios e información sobre salud sexual y reproductiva. Esto se refiere tanto a los marcos legales existentes, como a enmarcar el sexo y la sexualidad en función del placer, enfatizando la importancia de las decisiones individuales y los derechos positivos basados en decisiones informadas y prácticas responsables. Dicha provisión de información se basa en el entendimiento de que la educación sexual empodera a las personas, permitiéndoles tomar decisiones informadas sobre sus vidas y sus cuerpos, mientras que una falta de información los desempodera y empobrece (Cornwall and Jolly 2006; Armas 2006) y puede llevar a situaciones no planeadas o deseadas.

Por último, si bien es una iniciativa gubernamental, #ChauTabú se enriqueció por contar con el apoyo y participación de diversas organizaciones de la sociedad civil 4. El contenido del sitio fue co-creado con organizaciones líderes de la sociedad civil en los campos de HIV/SIDA, LGBTQI, y de derechos de las mujeres, las cuales revisaron una primera propuesta del contenido, propusieron correcciones y aprobaron la versión final. La presencia de sus logos al final de la página web incrementó la legitimidad del sitio como recurso educativo. Las organizaciones también fueron alentadas a utilizar #ChauTabú en sus campañas. Sin embargo, como será discutido en la próxima sección, #ChauTabú ha tenido que confrontar diversos desafíos durante su implementación.

6.3. Desafíos de implementación y soluciones propuestas

Durante la etapa de implementación del proyecto se presentaron diversos desafíos. Si bien la causa –y por lo tanto las soluciones- de los mismos pueden estar basados en condiciones particulares del contexto en que el mismo fue implementado, no dejan de ser relevantes para aquellos diseñando intervenciones sobre salud sexual y reproductiva en otras localidades.

Dada su naturaleza digital, #ChauTabú confronta las limitaciones inherentes a este tipo de plataformas resaltadas por Berglas et. al (2014) discutidas en la sección 4. El mapa interactivo cumple la función de relacionar este recurso con otros servicios públicos y gratuitos que pueden proporcionar soporte en áreas como testeo de HIV, servicios profesionales de salud sexual y reproductiva y administración de métodos anticonceptivos. Si bien estrategias complementarias claves a este proyecto deberían incluir la oferta de contenido progresista en espacios formales de educación representado un acercamiento proactivo del Estado a los jóvenes en cuanto a su educación sexual, la plataforma se dirigió a suplir las limitaciones basándose en los recursos disponibles.

Un primer desafío de implementación se refiere a la información proporcionada en #ChauTabú. El proceso de desarrollo del contenido incluyó decisiones iniciales sobre qué información incluir y excluir en una primera etapa y definiciones sobre qué información era necesaria y requerida por los usuarios para etapas subsiguientes. Las preguntas enviadas por los usuarios a través del consultorio online resultaron el mejor recurso para tomar conocimiento sobre qué temas relevantes no fueron incluidos en el contenido inicial. Se incluyó en la estructura del proyecto el monitoreo de preguntas recurrentes recibidas por el consultorio, estableciendo un mecanismo para identificar el tipo de información de mayor interés para los jóvenes y actualizar el contenido estable del sitio incluyendo información relevante a estos intereses. El uso de los intereses y las preguntas expresadas por los usuarios representa un enfoque participativo, en el que el estado puede encontrar formas innovadoras de reconocer las preocupaciones de la sociedad en la era digital.

El segundo desafío fue cómo publicitar #ChauTabú para asegurarse de que los jóvenes se enteraran de la disponibilidad de este material. Dado que el sitio contiene información innovadora basada en derechos, el mismo generó reacciones encontradas y ha enfrentado resistencia entre sus facilitadores naturales en instituciones educativas y de salud. Esto significa que profesionales de la educación y la salud optan por recomendar el sitio o no, basados en sus juicios normativos sobre el contenido del mismo (Allotey et al. 2011; Meyer, Taylor, and Peter 2015). En suma, un plan sistemático para presentarlo en escuelas requeriría una cantidad considerable de recursos humanos y financieros, así como un largo proceso de aprobación formal. Por esto, en Buenos Aires, las redes sociales fueron un canal de comunicación clave con los usuarios de #ChauTabú. Facebook fue la red más efectiva en cuya fanpage el sitio consiguió 63.000 likes. Para mantener el interés en este tipo de plataformas, es necesaria la producción constante de contenido que mantenga la fanpage activa, así como fondos para cubrir publicidad online focalizada en los jóvenes del distrito. No se registró censura de las imágenes en Facebook, probablemente porque las mismas son ilustraciones y no fotos. Sin embargo, los posteos recibieron un gran número de comentarios en los cuales los usuarios realizaban consultas o criticaban el contenido ofrecido. Por lo tanto, la inclusión de un moderador para la fanpage debería ser considerado, mayormente para responder las preguntas que pudieran surgir a través de este canal de comunicación.

En países en donde se desarrollan programas de distribución de netbooks a niños en edad escolar, el Ministerio a cargo de la actualización de software de las mismas, cuenta con la capacidad de convertir el sitio en el homepage del buscador de estas computadoras a través de actualizaciones remotas. Si bien esto se consideró en el caso de #ChauTabú, no ha sido implementado hasta la actualidad. Esta sería la forma más efectiva para alcanzar a la población objetiva en áreas con altos niveles de asistencia escolar.

El tercer desafío involucra a las normas socioculturales predominantes y los valores asociados al comportamiento sexual de los jóvenes. En el intento de diseñar contenido educativo sobre SSRyD progresivo e inclusivo, suelen surgir posiciones diversas y contradictorias. Las mismas suelen expresarse como clivajes culturales, de género o religiosos. En el caso de Buenos Aires, la Iglesia Católica se opuso terminantemente a #ChauTabú. Organizó su resistencia al recurso institucionalmente desde sus canales de comunicación, e indirectamente a través de grupos religiosos de la Sociedad Civil. Dos campañas online fueron lanzadas peticionando por la eliminación del sitio, sin embargo ninguna alcanzó su objetivo de adherencia definido en 7.500 y 2.000 respectivamente (Change.org 2013; CitizenGo 2013). La iglesia también utilizó su espacio semanal en televisión abierta para sostener sobre #ChauTabú que “allí [los jóvenes] están mal informados, están deformados, están desorientados, porque por otra parte se presentan distintas formas de experiencia sexual como si todas valieran lo mismo, incluso aquellas que son contra la naturaleza” (Mons. Aguer - La Píldora Del Día Después [Chau Tabú] 2014).

La oposición de la Iglesia Católica a #ChauTabú llegó a la tapa de uno de los diarios nacionales de mayor distribución del país luego del lanzamiento del sitio. En suma, las asociaciones profesionales católicas de médicos y abogados, así como directores de escuelas cátolicas que apoyaron la posición de la Iglesia se comunicaron con sus comunidades con mensajes que caracterizaron a la iniciativa como “corruptora de menores” y llamando a los padres a protestar contra la destrucción sistemática de la persona humana y de todas las virtudes y valores que remiten a la trascendencia del hombre, especialmente de los niños y adolescentes (infoCatólica 2013). La respuesta del gobierno provino de líderes políticos de la administración, quienes remarcaron la buena aceptación a #ChauTabú entre los jóvenes de la cuidad en función del alto número de visitas y preguntas recibidas a través del consultorio online. Desde el gobierno se consideró que "Es importante que un Gobierno se ocupe de este tema para evitar embarazos adolescentes y la transmisión de enfermedades sexuales (…) Detrás de este portal hay un valor que es el de la libertad y el respeto" y que “es grave decir que el sitio incite a determinadas conductas (…) Que uno esté informado de las cosas no quiere decir que se las incite” (Minuto Uno 2014).

Más allá de la precaución tomada para asegurarse de que la información presentada en un proyecto como #ChauTabú sea medicamente rigurosa, temas como la SSRyD generan oposición política inevitablemente basados en visiones contrapuestas y tabúes arraigados en valores sociales, ideologías, religión y visiones sobre moralidad de los que Argentina no se encuentra exenta (Allotey et al. 2011; Shtarkshall, Santelli, and Hirsch 2007). Por lo tanto, los proyectos de esta naturaleza, que abordan un tema tan disputado como la educación sobre SSRyD de los jóvenes, necesitan ser concebidos con una firme convicción sobre la necesidad de este tipo de contenido y una posición clara a ser defendida, como sucedió en el caso de #ChauTabú. En suma, este proyecto se benefició de sus alianzas con organizaciones de la Sociedad Civil para legitimar el recurso frente a los ciudadanos de Buenos Aires. Sin embargo, la aprobación definitiva del proyecto dependió de la habilidad del gobierno de transformar capital político en apoyo político, y de defender un enfoque progresista sobre SSRyD más allá de la resistencia política experimentada.

7. Discusión y conclusiones

#ChauTabú parecería estar llenando un espacio vacante importante en Argentina -especialmente para las mujeres quienes representan la mayoría de los usuarios del consultorio online-, el cual parecería extenderse a otros países de la región. Muchos de los usuarios provienen de México, en donde se confrontan limitaciones a la educación sexual similares a las experimentadas por los jóvenes en Argentina (Amuchástegui et al. 2010; Amuchástegui Herrera 2001).

Ciertos aspectos del proyecto, como el apoyo estatal a un enfoque basado en derechos y el particular énfasis en temas relevantes al colectivo LGBTQ fueron posibles en función de una conjunción de momentos políticos particulares. Comenzó con el reconocimiento del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre la necesidad de actualizar su provisión de información sobre SSRyD ofrecida a los jóvenes, y el entendimiento de que un proceso convencional sería altamente dificultoso y prolongado, retrasando el acceso al servicio por parte de la juventud. La alianza con un equipo de asesores enfocados en políticas de diversidad e inclusión, el apoyo de diversas organizaciones líderes de la sociedad civil, y el de figuras políticas claves dentro de la administración, colaboraron a hacer posible el desarrollo de una plataforma sobre SSRyD. Estas condiciones y alianzas, permitieron un contexto favorable sobre el cual avanzar, una agenda basada en leyes progresivas preexistentes de educación sexual integral, matrimonio y adopción igualitarios e identidad de género.

Las plataformas online pueden ofrecer formas innovadoras e interactivas de proporcionar información sobre sexualidad. De ser necesario, pueden incluso desarrollarse contenidos digitales offline complementarios, que pueden ser enviados a usuarios en particular que se comuniquen a través del consultorio online. Esto representa un enfoque híbrido para contextos socioculturales en los cuales un enfoque integral no lograría conseguir el apoyo político o social necesario para ser llevado adelante.

Si las principales características de #ChauTabú – como imágenes, lenguaje, enfoque basado en derechos y una visión fluida del sexo, la sexualidad y el género- fueran a ser adoptadas y adaptadas en otros países, existe un potencial de controversia. Esto, lo cual es inherente a la naturaleza del proyecto, no debería ser visto como una debilidad, si no como una oportunidad para promover discusiones públicas. En Buenos Aires esto fue evidente en las declaraciones públicas de actores relevantes y con poder tanto a favor como en contra del proyecto, así como en editoriales en los principales diarios del país criticando la iniciativa, y por supuesto en la continua oposición al proyecto por parte de la Iglesia (Castro 2014; Román 2013). Lejos de ser desalentada, la controversia debería ser promovida ya que crea la oportunidad de comenzar una conversación pública sobre el rol del Estado en educación sobre SSRyD, que puede llevar a políticas transformativas que surjan de una agenda más amplia. Por lo tanto, #ChauTabú y otras iniciativas similares deberían ser concebidas como poseedoras de un potencial mayor a su valor inmediato como recursos informativos, y ser consideradas como plataformas desde las cuales abogar por innovaciones socioculturales, políticas y legales que puedan avanzar los derechos sexuales y reproductivos (Raupp Rios 2006; Armas 2006; Cornwall and Jolly 2006).

#ChauTabú no ha sido sujeta a una evaluación de impacto. Los datos sobre visitas al sitio, preguntas recibidas a través del consultorio online, y la actividad de la fanpage de Facebook sugieren una recepción positiva del material por parte de los jóvenes. Si bien fue diseñada a nivel sub-nacional, por su naturaleza digital el recurso ha sido utilizado por usuarios de otros distritos. Esto necesita ser considerado para el diseño del contenido general, aunque algunas secciones (como el mapa interactivo) permanecen circunscriptas a reflejar los servicios ofrecidos por el gobierno local en cuestión.

El proyecto tiene un potencial de replicabilidad en otros países, lo cual estaría mediado principalmente por los niveles de acceso a Internet y el apoyo a incluir la SSRyD en la agenda política. Temas como prioridades de salud pública, dinámicas de género, y sensibilidades culturales y religiosas deberían ser considerados al desarrollar el contenido de plataformas similares en diversas localidades. A través del uso de recursos audiovisuales (como ilustraciones y animaciones) la iniciativa puede ayudar a superar barreras de analfabetismo con un potencial de derribar mitos y conceptos erróneos. En el caso de Argentina, una plataforma estatal apoyada por organizaciones de la sociedad civil logró crear un recurso informativo online confiable. Sin embargo, el país tiene un historial de ciertas políticas progresivas sobre derechos sexuales, lo que puede haber ayudado al público a confiar en el servicio. Su potencial de privacidad provee un espacio en el que los jóvenes pueden realizar preguntas acerca de temas sobre los que puede resultarles incomodo discutir en espacios supervisados por adultos, o en espacios en los que pueden ser juzgados por sus pares. Considerando que los jóvenes navegan distintos tipos de presiones sobre sus vidas sexuales y reproductivas, las cuales difieren entre comunidades y espacios sociales, esta característica puede ser muy útil para proveer información médica rigurosa, derribar mitos y promover la discusión sobre tabúes en sexualidad y salud sexual. Crear concientización sobre SSRyD puede empoderar a los jóvenes respecto de su salud. Investigaciones a futuro, podrían indagar sobre si ésto los dota de herramientas para desafiar estructuras de poder relacionadas a su sexualidad. El objetivo de #ChauTabú fue crear una plataforma sobre SSRyD, inclusiva del aspecto humano de la sexualidad, considerando el placer, así como la incertidumbre y las dudas que abundan en el tema, especialmente durante la juventud. Para esto, el foco a lo largo del sitio nunca es “que no hacer” si no “como disfrutar de un modo seguro lo que querés hacer o estás haciendo”.

Referencias

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 1. El presente artículo es una traducción al español de la versión original “#ByeTaboo: Expanding Access to Sexual and Reproductive Health and Rights Education”, IDS Bulletin – Sex Education in the Digital Era, volume 48, number 1, January 2017. Quisiera agradecer a Pedro Robledo por compartir conmigo la información sobre #ChauTabú y permitir su publicación. Quisiera agradecer a Rikki Chauin, Katy Oswald, Tabitha Hrynick, Pauline Oosterhoff, y Linda Waldman y a los revisores por sus valiosos comentarios en versiones preliminares de este artículo.

2. https://chautabu.buenosaires.gob.ar/salud/.

3. La ley determina que el contenido sobre salud sexual y reproductiva debe ser incluído transversalmente en toda la currícula.

4. #ChauTabú cuenta con el apoyo de la Fundación Huesped (VIH/SIDA), Fundalam (lactancia), FALGBT (federación de organizaciones LGBT), y FEIM (derechos de la mujer).

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