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Volumen 15, Nº1 (2019)

Anticoncepción y millennials: ¿Por qué se olvidan? Una encuesta internacional que evalúa el impacto del estilo de vida y los niveles de estrés en la adherencia a un tratamiento antinconceptivo diario.

Millennials and contraception: why do they forget? An international survey exploring the impact of lifestyles and stress levels on adherence to a daily contraceptive regimen.

LovisoloSeredayAUTORES: 
Caetano C, Peers T, Papadopoulos L, Wiggers K, Engler Y, Grant H.
The European Journal of Contraception & Reproductive Health Care. 2019;24(1):30-38.
Traducción y comentarios: Dr. Paul Sereday1, Dra María Laura Lovisolo2
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Resumen:

Las tasas de embarazos no deseados son particularmente elevadas en mujeres jóvenes. El estilo de vida actual sumado al estrés puede repercutir en las actividades diarias de las millennials y asociarse a una manera incorrecta o incosistente en la toma de los anticonceptivos orales (ACO).

Métodos: Se realizó una encuesta a través de la web (n=4500) acerca de hábitos y actividades diarias, cambios abruptos en las rutinas y el estrés asociado a ésto en mujeres que utilizan ACO respondieron una encuesta por internet

Resultados: El 39% de las encuestadas se han olvidado de tomar al menos una dosis de los ACO en el último mes y casi el 40% reconocieron además no haber tomado la medicación en el mismo horario todos los días. Se describieron en promedio dos eventos perturbadores en la vida diaria en el último año, y el 74% consideraron que estos episodios aumentaron el nivel de estrés. Más de la mitad de las pacientes refirieron que eran más propensas a olvidarse una dosis cuando se encontraban preocupadas.

Conclusión: El estrés puede contribuir a que las mujeres millennials se olviden de tomar los ACO. Los profesionales de la salud deben asegurarse de incluir en el asesoramiento sobre anticoncepción el impacto del estilo de vida y las potenciales dificultades para una buena adherencia. Todas las mujeres deben ser asesoradas sobre los MAC disponibles para poder elegir el más conveniente según sus necesidades.

El término “generación” se usa para describir diferencias en la sociedad entre grupos etarios. A las mujeres jóvenes de hoy en día, nacidas entre 1980 y 2000, se las incluyen dentro de las denominadas ¨millennials¨. Esta generación creció en una época de cambios rápidos, y presenta algunas características unicas como haber sido la primera generación en criarse con internet. De este modo, muchos de las millennials crecieron expuestas a plataformas digitales de comunicación o redes sociales y, al mismo tiempo, fueron resguardadas por padres con conductas muchas veces sobreprotectoras. Se postula como hipótesis que esta forma de crianza podría asociarse a potenciales resultados negativos como la dependencia en terceros, limitaciones para tomar decisiones adecuadas y mayores niveles de estrés, entre otros.

La Asocación Americana de Pscicología describió que los millennials presentan mayores niveles de estrés que las generaciones anteriores, y que existe una mayor prevalencia en las mujeres en comparación con los hombres. Los niveles de ansiedad y el estrés superan el 30 % tanto en millennials que estudian como en los que trabajan y teniendo en cuenta una encuesta del 2014 del American College Health Association que concluyó que el estrés y la ansiedad eran los factores más reportados que afectaban el desempeño académico, la situación es al menos preocupante. Además, el estrés también puede afectar a la memoria pudiendo impactar en la habilidad para completar las tareas diarias. Si le sumamos a lo antes mencionado el activo estilo de vida actual, podemos suponer entonces el impacto negativo de todo lo mencionado sobre actividades cotidianas como bien puede ser la toma de anticonceptivos orales (ACO) en forma diaria y las potenciales consecuencias del olvido de los mismos.

Casi la mitad de los embarazos no intencionados a nivel mundial son consecuencia del uso incorrecto o inconstante de los métodos anticonceptivos (MAC). Esto es sin lugar a dudas un hecho preocupante si se tiene en cuenta que son precisamente las mujeres jóvenes las que presentan tasas mas altas de embarazos no intencionales y al mismo tiempo las que más utilizan ACO como MAC cuya efectividad, como es sabido, depende en gran parte de la adherencia correcta al tratamiento.

La encuesta internacional a la que refiere este artículo fue realizada para evaluar como los cambios en el estilo de vida a los que las mujeres millennials están expuestas pueden afectar el nivel de estrés, las actividades y los hábitos diarios, incluída la habilidad para utilizar ACO correctamente.

Materiales y Métodos: Se reclutaron 4500 mujeres entre 21 y 29 años de nueve países que utilizaran ACO. La encuesta, que consistía de 12 preguntas, fue completada a través de internet durante un mes (Junio a julio de 2016).

Resultados: La edad promedio de las mujeres incluídas fue 24.7 años. El 56% de las mujeres encuestadas presentaban entre 20 y 24 años, y el 46% entre 25 y 29. Del total de las 4500 mujeres solo el 14% utilizaba doble método anticonceptivo (ACO + barrera).

El 39% refirió haber olvidado la toma de la pastilla anticonceptiva al menos una vez durante el último mes y esta fue la actividad reportada más olvidada en ese periodo de tiempo superando retirarse el maquillaje antes de dormir (38%), cargar el teléfono celular (24%), las llaves, billetera o teléfono (20%), llevar el almuerzo al trabajo o universidad (17%), o configurar la alarma (10%). De hecho, al preguntarles cuál era la actividad que creían que más frecuentemente olvidaban, la respuesta fue tomar los ACO y esto se observó que era independiente de la edad de las encuestadas. Asimismo, del total de las pacientes que tuvieron algún olvido en la toma de los ACO (n=1776), el 66% indicó haberse olvidado una o dos dosis al mes, el 19% un olvido semanal, y el 15% refirió más de una dosis por semana. En suma, el 78% de todas las participantes refirieron que al menos habían olvidado una dosis en el último año.

Al analizar los motivos del olvido, las razones más mencionadas para explicar un olvido en la toma de anticonceptivos en el último año fueron agendas activas (40%), tendencia a ser olvidadizas (33%), la ausencia de la medicación en un sitio visible (24%) y cambios en la rutina diaria (20%). Al mismo tiempo, más de la mitad de las pacientes (55%) refirieron que eran más propensas a olvidarse una dosis cuando estaban preocupadas y de éstas el 63% evaluó un método anticonceptivo alternativo que no requiriera administración diaria.

En promedio, las participantes refirieron haber vivido dos episodios perturbadores en su cotidianeidad durante el último año como comienzo de un nuevo empleo o estudio (36%), mudanza (28%), empezar una nueva dieta o rutina de ejercicios (26%) y haber tenido una discusión con un amigo o familiar (24%). Si tenemos en cuenta que tres cuartos (74%) de las millennials que vivieron un evento de estos consideraron que estas situaciones aumentaron el nivel de estrés, no es difícil estimar la asociación entre estas situaciones y el olvido de una dosis de ACO (p<0.05).

Con respecto al momento de la toma de ACO, casi el 40% de las mujeres no toman las píldoras en el mismo horario todos los días y de éstas, casi dos tercios se lo atribuyeron a tener una agenda muy activa y alrededor de un cuarto refirió que no era necesario cumplir con el horario para preservar la efectividad del método.

Discusión y conclusiones: En este estudio, aproximadamente dos quintos de las mujeres millennials encuestadas refirieron haberse olvidado al menos una dosis de los ACO en el último mes. De éstas, más de un tercio (35%), reconocen haberse olvidado al menos una por semana.

La alta proporción de pacientes de mujeres jóvenes que se olvidan de tomar los ACO está respaldada por resultados de estudios previos como el reconocido estudio TANCO entre otros.

El resultado de este trabajo demuestra que el estilo de vida de las mujeres encuestadas contribuyó a disminuir la adherencia a los ACO. La principal respuesta a la pregunta de por qué creían que se habían olvidado alguna dosis fue por la ajustada agenda que referían tener con énfasis en el rápido ritmo de vida que llevan y, además, más de la mitad afirmó que eran más propensas a olvidarse una toma cuando estaban preocupadas.

Tres cuartos refieren que el estilo de vida actual aumenta el nivel de estrés y citan a las mudanzas, las discusiones con personas cercanas, las separaciones y los viajes de trabajo como las principales causas asociados a los olvidos de los ACO en el último año. Por lo tanto, esto sugiere que en momento de estrés podría aumentar las posibilidades de que las millennials tengan los olvidos en cuestión. La asociación entre las hormonas implicadas en las situaciones de estrés y la afección de la memoria fue demostradas previamente y podrían explicar dicho hallazgo. El momento y tipo de estrés determina cómo se afecta el proceso de la memoria, incluida la consolidación de la memoria a largo plazo. Las mujeres que se olvidan de tomar los anticonceptivos luego de un evento estresante, como puede ser una mudanza o una separación, son el claro ejemplo de cómo la memoria es afectada por el estrés luego de la codificación pero antes de la evocación (proceso de recuperación de un recuerdo previamente consolidado).

Otra razón para explicar los olvidos en la toma de los anticonceptivos fue no tomarla todos los días en el mismo horario, dejando en evidencia la necesidad imperiosa de mejorar la educación en las poblaciones encuestadas.

Cómo recomienda la Organización Mundial de la Salud, al momento de asesorar a una mujer sobre cuál es el mejor método anticonceptivo para ella, se debe tener en cuenta el estilo de vida y sus preferencias acerca de la forma y vía de administración.

Los profesionales de la salud deben conocer la adherencia que las millennials presentan en los tratamientos con ACO y asegurarse que en las consultas de asesoramiento anticonceptivo se discuta sobre las limitaciones potenciales que puedan tener respecto a la toma correcta de los ACO teniendo en cuenta sobretodo, que las mujeres jóvenes no suelen abordar este tema por si mismas. Se recomienda realizar una adecuada consejería remarcando que la efectividad de los ACO depende de la toma correcta de los mismos. Se sugiere hacer hincapié en que se debe tener la medicación en un lugar visible y mencionar que a pesar de que el 98% de las mujeres utilizan recordatorios o incorporan en la rutina la toma de los anticonceptivos, el 38% refieren olvidar al menos una dosis en los últimos 3 meses.

Los hallazgos actuales indicarían que los ACO no serían el método ideal para algunas millennials y según el análisis de esta encuesta y de otros estudios publicados, se sugiere que muchas mujeres jóvenes son conscientes de esto, ya que de aquellas que indicaron una tendencia a los olvidos en momentos de preocupación, caso dos tercios (63%) habían considerado un método anticonceptivo alternativo que no necesitara administración diaria para que fuera eficaz. El mensaje merece repetirse ya que se ha demostrado que en muchos casos son los propios agentes de salud los que sobreestiman la adherencia de sus pacientes al tratamiento y por tanto no realizan la consejería adecuada.

Sería importante que en el futuro, las investigaciones evalúen el impacto de los olvidos de los ACO y su repercusión sobre las tasas de embarazos inoportunos y abortos en la población de mujeres millennial. Incluso sería óptimo investigar con mayor profundidad sobre otros aspectos con respecto al comportamiento de las millennials para poder determinar cómo eligen el método anticonceptivo, y las necesidades particulares de esta generación si es que las tuvieran. Sería interesante al mismo tiempo realizar una encuesta retrospectiva similar en mujeres de generaciones anteriores para comparar estilos de vida y niveles de estrés, y poder así comprender mejor los desafíos que las mujeres millennial enfrentan día a día, y cómo repercute esto en la adherencia a los MAC.

Comentarios: El estilo de vida actual y el nivel de estrés percibido por las mujeres millennial pueden aumentar las posibilidades de que sucedan olvidos en la toma de las pastillas anticonceptivas. Los profesionales de la salud que indican métodos anticonceptivos deben conocer las tasas de adherencia a los ACO en las pacientes jóvenes, y asegurarse de indagar sobre el estilo de vida y las potenciales limitaciones que existen para una buena adherencia al método dándole un lugar primordial a la consejería y, de no haber contraindicaciones, eligiendo el MAC en forma consensuada según las necesidades individuales de cada paciente. Todas las mujeres deben ser asesoradas sobre los MAC disponibles, poniendo en relevancia las ventajas de los LARCs, para que puedan realizar la elección que más las favorezca.


1. Médico residente de tocoginecología CEMIC
2. Médica Ginecóloga, Sección Ginecología Infanto Juvenil CEMIC

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